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  1. Hola Virginia! Es la primera vez que escribo en una web en toda mi vida, llegué aquí un poco de casualidad….El caso es que hoy ya me he decidido porque me resuena tanto lo que dices en este audio y has insistido tanto en las dudas, que me he animado.

    Y ya sin entrar en el tema de si es mi llama o no, o lo que sea (de hecho estoy intentado olvidar ese tema aunque parezca paradójico), el tema importante es lo de la fidelidad a uno mismo. Sobre todo en la parte de ceder y justificar. Ahí va mi duda eterna, suelo tener dudas de si la lección que me corresponde es dar sin esperar a cambio (aprender a amar incondicionalmente) y o es aprender a poner límites, dudo cuando es mi ego y cuándo es mi identidad… Y eso es extensible a varias áreas de mi vida. Te ejemplifico para poder explicarme:

    – Siento que esta persona, por ejemplo, no está dedicándome el tiempo que me gustaría. Yo comprendo su compleja situación y no expreso mi malestar, pues creo que tiene la libertad para decidir a qué y quién quiere dedicar su tiempo, y efectivamente quizá no sea el momento. Entiendo su situación, pero no coincide con mi deseo. ¡DILEMA al canto! Por una parte, veo que yo debería aprender a desapegarme de esa necesidad, pero por otra siento que no recibo lo que merezco. ¿Cuándo es mi apego y cuándo debería haber dicho “si no me dedicas tiempo, esto no puede seguir”?

    – Otro ejemplo, él me confiesa que quiere estar con otras mujeres. Yo entiendo que cada uno es libre de sentir y estar con quién quiera, y de hecho en el fondo de mí, deseo que así lo haga si lo siente así. Sin embargo, yo sigo sin desvincularme de alguna manera, esperando y no marco mi límite.

    No sé si me estoy explicando demasiado bien…

    Es una lucha entre lo que quiero y creo que merezco y por otra parte, el respeto y comprensión por la situación del otro, una lucha entre el derecho a recibir y la vocación de dar sin expectativa de recibir.

    Esto es una situación muy pasada en el tiempo y no le daría ya demasiada importancia, si no fuera porque este tema se amplifica a otras áreas de vida y se repite una y otra vez….

    ¡Gracias!

    • Hola,

      Creo que ya te he respondido en el mensaje anterior pero no hay problema, lo vuelvo a decir:
      -Primero tenemos que tener claros nuestros límites.
      -Después es cuestión de encontrar el equilibrio entre los límites de ambos.

      Pero para eso primero hay que ser infinitamente sincera con una misma y tener muy claro qué es lo prioritario. Ejemplo: cambio la frase “creo que merezco” por “lo que yo merezco” y volvemos al equilibro ejemplificado.

      Cuando yo sé lo que valgo y lo que merezco, en este caso como pareja, no acepto menos de lo que me corresponde. Siguiendo con la oposiciones a bombero:

      Si tengo la infinita paciencia de respetar tu sueño de ser bombero y durante ese tiempo no reclamo que me dediques horas, que vayamos de paseo, etc. No voy a aguantar que una vez seas bombero sigas en esa dinámica de: que ella se siga ocupando de todo.

      Y te voy a decir de otra manera:
      Si una persona se rompe los dos brazos, le doy de comer encantada. Si una persona tiene los dos brazos útiles y no come si no lo doy de comer, ya puede mentalizarse que va a morir de hambre ¿Me explico? Todo es cuestión de matices…

      Igualmente, y también como he dicho en el comentario anterior, seguimos tratando el tema de muchas maneras.

      Besos!

  2. Hola!
    Muchas gracias como siempre por tus consejos. Por favor profundiza un poquito mas en este tema, sobre todo desde el punto de vista llama. Me refiero a no “consentirle” todo a tu llama.
    Un abrazo!
    M.

  3. Hola virginia, me surgió esta duda … en el ejemplo de la puntualidad, no habría que aceptar que el otro llega tarde sin intentar cambiar esa situación? Es decir, si te sientes humillado, trabajar en esa emoción para transformarla y estar bien contigo mismo haga lo que haga el otro.

    o eso sería como no respetarte a ti mismo?

    • Hola!

      Exactamente sería no respetarse a uno mismo. Siempre tenemos que tener en cuenta que la libertad de unos acaba en la libertad de los demás. Es sumamente incoherente que te respetes al otro si no te respetas a ti.

      Tenemos que comprender que el empoderamiento es responsabilidad, en todos los sentidos. Es decir, empoderarse es hacerse cargo de nuestras emociones pero también significa poner límites sanos en nuestra vida.

      Igualmente, hablaremos más sobre el empoderamiento, etc.

      Espero haber aclarado tu duda!

      Besos!

  4. Hola Vir:
    Mmm¿ algun ejercicio para en principio saber que es lo que uno quiere o lo que le gusta o es importante? De vez en cuando me propongo observarme en ese sentido, es un comienzo, no? Creo que en esas cosas puede ser una traba buscarle razón a todo. Pues muchos valores o gustos son subjetivos y al someter a escrutinio ajeno o propio, muchas cosas caen. Sé que sonaría raro para alguien que tiene claros sus principios y convicciones, pero no siempre es el caso sobre todo en gente insegura.

    • Hola Mariposa,

      Más que un ejercicio te recomiendo un proceso sanador para retirar todo lo que está tapando lo que ya eres. Porque ya sabes lo que eres y sientes solo que, en muchos casos, queda tapado por lo externo. Te pongo de ejemplo una silla llena de ropa. La silla está ahí, no hace falta buscarla!, solo hay que quitar lo que te impide llegar a ella.

      De hecho, es un proceso bastante sencillo, aunque no lo pueda parecer, porque es como un decapado.

      Espero que mi respuesta te haya ayudado!

      Besos!

  5. Hola Virginia!

    Gracias por tu post, es la primera vez que escribo pero esto me ha resonado bastante y a mí me queda alguna duda y quiero conpartirla. En general, tengo dudas de si el aprendizaje es trascender y aceptar esa situación o marcar mi límite, y esta cuestión es extensible a las demás áreas de mi vida. Es decir, me cuesta distinguir entre cuándo es la oportunidad de aprender a amar incondicionalmente (dar sin expectativa de recibir) y cuándo no estoy recibiendo lo que merezco y debo marcar mi límite. Ya sin entrar en la etiqueta llama o no llama, te ejemplifico:

    – Él no estaba dedicando el tiempo suficiente a nuestro vínculo, no cuidaba la relación, etc… Yo entiendo y comprendo que estaba pasando por una situación complicada, por lo cual, esperé y esperé, justificando su comportamiento y volcándome en su situación, y de alguna manera sentí que me olvidé de mis propias necesidades. Yo no reclamé porque entendí que evidentemente era libre de hacer lo que quisiera y de dedicar el tiempo a lo que quisiera, además de que ciertamente su situación era compleja. En este caso, por ejemplo, yo entendí que debía trascender mi necesidad y respetar su espacio y libertad sin hacer ningún reclamo, y sin darme cuenta mi agenda empezó a girar entorno a su disponibilidad. ¿Qué pasó? Pues que sentí de alguna manera que estaba recibiendo las “migas” de ese tiempo. (Y como estas situaciones varias)

    Esto ya es un tema muy pasado y ni siquiera me atrevo a definir si es tema llama o no llama, pero como te comento, no es la situación en sí, si no el hecho de que de alguna manera siento que esto me pasa habitualmente en distintos ámbitos, ese debate, ¿tengo que aprender a aceptar o asumir o debo marcar el límite? ¿soy yo que no se gestionar esto o es el otro que está sobrepasando un límite?¿soy yo que no se amar o es la otra persona la que no me ama como merezco?

    En definitiva, imagino que la respuesta la tengo yo en alguna parte de mí, pero quizá podrías darme algún consejo de cómo llegar a ella cuando estoy en ese punto tan confuso.

    ¡Gracias!

    • Hola guapa,

      A ver, es que todo es cuestión de matices (por eso vamos a seguir tratando el tema desde varios aspectos) porque hay que encontrar el equilibrio entre dejarle espacio sano a la otra persona y tener espacio para nosotros. Ejemplo tonto que me invento…

      Imaginemos que tengo pareja (Llama o no Llama) y que mi pareja se está sacando unas oposiciones a bombero. Que él esté opositando para bombero significa que dedica cada minuto de su tiempo a prepararse porque, supongamos, alterna preparar las oposiciones con su trabajo, más con la paternidad fruto de otra relación.

      Total, entre unas cosas y otras queda 0 tiempo para mi y para la relación. Ok…

      ¿Qué hago? Pues en mi caso, me baso en los matices…

      No es lo mismo tener un novio que oposita a bombero, que no tiene un minuto libre y que va hasta arriba pero encuentra la manera de mandarte un mensaje divertido, intenta mantenerse despierto una noche del fin de semana que no tiene niñ@ para pasarla contigo y que ves que le sabe muy mal no estar ahí contigo que…

      Que tu pareja dedique tiempo a todo menos a ti. Que sus amigos sean más importantes que la relación. Que permita que la ex se meta en vuestra vida. Que dé por sentado que vas a aguantar carros y carretas porque está opositando a bombero “y qué más quieres que haga…” Etc.

      En todo caso, creo que el tema es encontrar el equilibrio entre los límites de uno y del otro…

      Espero haberte ayudado.

      Besos

      • ¡Gracias Virginia! Se me había duplicado en comentario porque la primera vez que lo escribí no tenia claro que si había llegado. Supongo que es tema de que me cuesta encontrar ese equilibrio. ¡Gracias de nuevo!

        • Hola guapa,

          No te preocupes porque es algo que nos cuesta a todos, por eso seguiremos trabajando con el tema desde distintos puntos de vista.

          De nada!

          Un beso!

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