REVOLUTION

O PARA QUE ME ENTIENDAS PARTE II

(Viene de PREVOLUTION)

Como iba diciendo…

Por primera vez en 17 años, volvía a tener en plan. Volvía a tener ilusión por hacer algo que me nacía de dentro. Algo que me apasionaba y estimulaba a niveles estratosféricos!!! Y, otra vez, se volvió a desmontar en un bufido.

Aunque no de la misma forma, en mayo y junio, volvió a darse la vuelta el rosco. Sin hospitalización -por suerte- pero con las mismas emociones y situaciones que hace 17 años. Iguales.

Decir que lo tomé mal es decir poco. Creo que ni si quiera lo tomé… Sólo, desconecté de todo para poder llorarme y replantearme mi existencia entera porque… si renunciar a las ilusiones una vez es bastante doloroso, hacerlo dos veces me parecía mortal de necesidad.

Sólo pensaba: Si aún me pesa lo otro, cargar lo que me queda con vida también con ésto es insostenible. Insostenible. Así que…

Me puse a buscar soluciones y alternativas. Lo primero que pensé fue en limpiar esas emociones que se estaban repitiendo, liberarlas y, a partir de ahí, ir improvisando porque ya conozco el resultado de la primera vez y no estaba dispuesta a repetirlo.

Es que era todo… por ejemplo, la primera vez que me fui a pinchar la medicación nueva. Llego, me voy a la enfermera y me dice: No te asustes, eh, pero ven conmigo. Joder, no sé vosotros pero falta que me digas que no me asuste para que se me pongan los ovarios por corbata. Es como cuando te dicen: Tranquila y te pones de los nervios. Total, que me lleva a una sala a parte y empieza a explicarme que como el medicamento es de “tipo especial” tenía un protocolo concreto que había que seguir y que prefería explicarme ella todo antes que coincidiera con una enfermera que no me conoce y me llevara un susto mortal de necesidad. Que el susto me lo llevé igual cuando empezó a sacar guantes especiales y -lo que llamo- aparejos espaciales… En fin, que ahí estaba de nuevo la sensación de vulnerabilidad frente a ese entorno médico, frío y aséptico.

Y el no saber. No saber qué tipo de efectos secundarios podía tener y las repercusiones a largo plazo, porque -al fin y al cabo- me están dando una medicación súper fuerte como preventivo, no porque realmente tenga nada. Es que… (encima)

Unos dias antes de empezar con el tratamiento quedé con mi médico para hacer unas gestiones para EL PROYECTO y no tiene nada más que hacer que empezar a relatarme los posibles efectos secundarios… que fue mirarlo y decirme: Vale, me callo… cualquier cosa, me llamas o me mandas un correo. Hombre… llevados 10 años discutiendo por la puñetera medicación y ahora me vienes con eso??? Nop. En fin…

Que gracias a Dios por las enfermeras, que siempre están ahí para consolar, acompañar y desviar la atención mientras te están clavando la vida entera en la tripa. Y gracias también porque tengo unas enfermeras que me miman siempre un montón y que me cuidan mil porque si no, el trago hubiera sido mucho peor. Como son que, sabiendo las malas venas que tengo, no dejan que algunas de sus compañeras me saquen sangre para que no me hagan daño. Aixs, sigo…

El tema es que la medicación, como no, me volvió a llevar al tema de la caída de cabello, de la subida-bajada brutal de peso, etc, etc, etc. Otra vez. Entre unas cosas y otras, julio fue descorazonador. Empezar el tratamiento, volver a revivir las emociones, mi hijo con su padre… se me hizo durillo. Y los pocos dias que iba a estar en julio mi hijo, mis padres se lo llevaron a la playa de vacaciones. Se fueron justo el mismo día que empezaba en tratamiento. Que mal, porque estaba asustada pero bien porque si pasaba algo mejor que no estuvieran. Siendo fiel a la verdad, mis padres no saben ni la mitad de la mitad del tema de la medicación porque tampoco los he querido acojonar. Con lo básico tienen más que suficiente. No hace falta más. En fin, que…

Como iba diciendo, fue durillo pasar julio pero tomé el asunto por todos lados y me puse a ello como si me fuera la vida misma. No me asusta el trabajo, nunca me ha asustado y nunca lo hará. En todo caso, si algo me daba miedo era quedarme igual…

Resumiendo: me hice mi lista de emociones repetidas a liberar, me pasé a la licra para no depender de la ropa de nadie y empecé a mirar cómo me pinchaban para (cuando me sintiera con narices) hacerlo yo misma.

Como éste año todo lo que pasa parece poco, en mayo también se revolvió el tema Llama. En mayo se revolvió todo el aspecto del conocimiento físico Llama y de la consciencia Llama. Resumiendo: llegó por varias vías que conocí a mi Llama Gemela cuando lo conocí porque antes de aterrizar en ésta encarnación, y viendo el panorama que se avecinaba en ese momento, quiso hacer acto de presencia en mi vida, sin abrir la consciencia Llama porque no era el momento de abrir la consciencia Llama.

Visto fríamente, y tras darme unos meses para asimilar ese y otros acontecimientos, hubiera sido verdaderamente sencillo abrir la consciencia Llama en ese momento. Es más, lo “extraño” es que no se abriera el tema Llama en ese momento… porque en ese momento, y tirando un poco de humor, estaba rodeada. Y es que ya lo dicen: todo es cuando tiene que ser.

Eso sí, hay que reconocerle a mi Llama Gemela que hasta que no empecé a estar mejor física y emocionalmente, mi Llama Gemela estuvo ahí. De hecho, perdí el contacto con él justo el día que empezaba a estar mejor. Si es que cuando digo que el Universo es matemático, lo digo por algo 😉

Siguiendo la tónica del año, en junio y julio siguieron lloviendo piezas Llamas hasta que, en agosto, todo encajó. A lo grande. A partir de ahí, en el sentido Llama, todo a ido evolucionando de forma bastante asombrosamente natural.

A nivel proyecto, aunque el traslado Llama iba a quedarse para el final, ha acabado siendo lo primero en estar listo, en marcha y funcionando. Falta ver qué hago con el antiguo camino pero… es algo que todavía no me planteo. Primero quiero sacar lo otro. Cuando lo otro esté terminado, me sentaré a ver qué hago. Mientras llegamos a ese momento…

Voy resolviendo todo lo demás porque sí, cuando digo que se repitieron todas las emociones, también me refiero a TODAS las Llamas emociones habidas y por haber existidas alguna vez. Toda una REVOLUTION que ahora está en fase EVOLUTION, pero eso lo dejamos para el próximo capítulo 😉

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Virginia

Virginia

Incendiaria, creativa, alternativa y combativa son las cuatro palabras que mejor me definen. El resto es relativo, subjetivo y negociable. Puro zen versión Rock and Roll, o me paso o no llego o me paro por el medio.
Virginia
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2 comentarios en “REVOLUTION

  1. Anónimo dijo:

    Hola Virginia,

    Siento que hayas tenido que pasar por todas esas emociones del pasado, pero me parece muy valiente cómo lo has enfrentado todo, y además has tenido tiempo y ganas de renovar el blog para todos nosotros y nosotras. Me parece algo que tiene mucho mérito y creo que eres una persona muy fuerte y generosa. 🙂

    En cuanto a despertar la conciencia de la Llama Gemela, es lo que tú dices, al final todo pasa (o no pasa) por algo. A mí me pasó ayer que había puesto muchas esperanzas en un proyecto que me permitiría reorientar mi carrera profesional, lo tenía todo planeado, contaba con ello, ya me había hecho a la idea y… hizo aguas en media hora porqué una persona que me previno de que algo no estaba bien estaba allí en el sitio y el momento correctos. ¿Casualidad? A estas alturas, no lo creo.

    Ahora estoy en un momento en el que ha desaparecido mi proyecto que me iba a quitar muchas horas los próximos 8 meses, pero que valía la pena y que tantos beneficios me iba a reportar…en media hora.
    En el pasado, me hubiera frustrado mucho, me hubiera sentido perdida, triste y de mal humor. Pero ya no…ahora sé que todo pasa por algo y tengo fe en que el futuro me traerá algo mejor.

    Mi situación llamera está algo menos optimista, está sin estar, es decir, yo paso del tema y me centro en mí, pero oír un debate interno ajeno antes de dormir y al despertar y a veces a la hora del café…pues es un hartazgo considerable.
    Él se siente como un pajarito aplastado contra el muro de la desilusión si toma la decisión de ir hacia mí, y un día dice que me va a llamar y a acabar con esto de una vez y otro dice que mejor no, que no sabe lo que va a pasar en el futuro y que no se quiere arriesgar a quedarse “aplastado contra el muro”. Su sentimiento de vulnerabilidad me parece algo increíble, y a la vez me conmueve porqué sé como se siente, y pienso en los años y palos que me llevó a mí hacerme más fuerte, y pienso en todo lo que tiene que aprender, y creo que esto se eterniza.
    .Yo tengo la conciencia tranquila de habérselo puesto en bandeja, yo ya no puedo hacer nada más, pero “esto” de la telepatía no te deja pasar página…Es una pesadez, una pesadez inmensa.

    ¿Qué te puedo decir? Tus artículos me acompañan y reconfortan. Simplemente, gracias.

    Romi

    • Virginia dijo:
      Virginia

      Gracias por tus palabras, Romi. No ha sido sencillo pero ya verás el artículo de mañana 😉 Además me siento como tú, abrumada por la “cosa telepática”… Está todo en el artículo de mañana!!! (Flipo ahí porque hice los tres del tirón y me alucina tu comentario).

      Un besazo!

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