Por fin se acaba 2018 y solo puedo decirle: adiós y gracias. Gracias por irte y no volver más… Porque, a excepción de la chiquita esa que lo ha petado este año (la novia de mi primo ha estado muy pesada poniendo vídeos), creo que la mayoría hemos tenido un año…

 

 

Pero con todo lo malo, 2018 también ha tenido cosas buenas.

 

ALGUNAS COSAS BUENAS

Lo mejor de este 2018 ha sido la gente. Sin lugar a dudas. La gente en general, vosotros en particular y las chicas cuando entramos en precisión. No sé qué coño habría sido de mi sin vosotras. Gracias por ser, por estar, por empujar, por estirar, por apoyar y por aguantar.

Gracias inmensas también al hombre mago que hizo su magia en el camino de las Llamas Gemelas y me refiero a Jordán, el diseñador que sacó todo el diseño de la web de una canción, no a mi Llama Gemela 🙂

Y gracias al fantasmito que tengo en casa. No, no es broma. Tengo un fantasma en casa. Al principio me tiró un libro al suelo a las 4 de la mañana y me cabreé un poco porque me pegué un susto mortal de necesidad pero ahora nos llevamos bastante bien. Cuando está, porque es un fantasmito intermitente. Va y viene. Es un fantasma a tiempo parcial y temporal. Así vamos…

 

Además de la gente maravillosa toda, lo mejor que me ha pasado este año ha sido Chewing Gum. Chewing Gum es una serie muy pasada de vueltas, pero que muy pasada de vueltas. Un despropósito de serie. Pero no sabe nadie lo que me he podido reír. Declaro aquí y ahora que Tracy es mi animal spirit.

 

Y declaro aquí y ahora que me ha salvado el año. Imagina como ha sido el resto…

Así que es una alegría que se acabe ya el año. Que sí, que muchas gracias por lo aprendido, lo servido, lo comido y lo partido…

 

Lo más maravilloso es que ya no puede empeorar, ni queriendo. Solo puede mejorar…

 

 

¿Y A NIVEL LLAMA?

A nivel Llama 2018 es, seguramente, el año más potente de todos. Sí. Justo el año que parece que menos Llama a pasado es el que creo que más ha sucedido.

Desde mi punto de vista y mi experiencia -tanto personal como profesional- creo que es el año que más cimientos ha movido. Otra cosa es que lo veamos ahora en la realidad física o que aún no se muestre esa movida pero… para mi, es el año más potente a nivel Llama. Que una cosa te voy a decir…

A veces vamos muy obsesionados por la reunión y resulta que es lo de menos. Que el tesoro es el proceso mismo. Sé que puedo sonar muy abstracta pero es que aún no lo puedo explicar porque lo estoy masticando y ya sabemos lo que pasa si hablamos con la boca llena.

 

BUENO, VALE, QUIZÁS NO HA SIDO TAN MALO…

Al menos para mi porque…

Los Millenials han descubierto a Queen. Al menos, algunos de ellos.

Me han cambiado la quimio por el biológico. Eso ya se lleva un 11 sobre 10.

Gracias al cambio de medicación he podido volver al club de lectura.

Tengo una nueva ducha de esas de lluvia tropical.

He estado perfecta de salud.

Solo he tenido regresiones buenas y me he visto en otra vida pariendo vikinguitos que me había hecho mi Llama. 7 vikinguitos en total, que eso son una jartá de vikinguitos. Todos asilvestraos porque a ver quién mete en cintura a 7 vikinguitos salvajes…

He podido aprender y formarme un montón.

He dejado los refrescos de cola y he cambiado las bebidas azucaradas por el agua con gas. Ahora ya sí que lo único dulce que tomo son los bocadillos de leche condensada. Y los postres en cuando hay… Y los filipinos blancos. Y las galletas de chocolate. Ya, sí, suena muy mal lo del bocadillo de leche condensada y lo de los filipinos blancos y lo de las galletas de chocolate… pero tampoco es tanto (sí, yo también me estoy descojonando porque sí, es tanto, lo admito).

Y ya más ná, que no parece mucho que sí es mucho bueno lo que ha dejado este año, sobretodo si tengo en cuenta que ha sido un año tan malo. Ahora…

A leer El Ocho de una vez por todas y a darme a la vida como venga después de despedirme de 2018…

 

 

¿Cómo has pasado el año tú? ¿Qué dejas y qué te quedas? Y no menos importante ¿Cómo vas a convertir 2019 en un año épico? Pronto te doy ideas, mientras… el camino no hace vacaciones y te espera el domingo para la tradicional meditación de Año Nuevo 🙂

Namasté 

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Virginia

Incendiaria, creativa, alternativa y combativa son las cuatro palabras que mejor me definen. El resto es relativo, subjetivo y negociable. Puro zen versión Rock and Roll, o me paso o no llego o me paro por el medio.
Virginia

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