Dicen que todo en exceso es malo. Eso es cierto siempre que no hablemos de: rock and roll, regaliz rojo y autoestima. Nunca, jamás de los jamases, vas a tener exceso de autoestima. O nunca un exceso de autoestima será malo porque la autoestima, se mire por donde se mire, es buena. Siempre.

Una autoestima alta y sana nunca pasará a tener una actitud engreída o egoísta. La superioridad no deja de ser un reflejo de una muy baja autoestima. Y cuando digo autoestima, también hablo de amor propio. Aunque no son conceptos sinónimos, sí son integrativos. Sin uno, no puede existir el otro pero ahora entraremos en detalles al profundizar en cómo puedes aumentar tu autoestima 

 

AUMENTA TU AUTOESTIMA

Antes de entrar en materia sobre qué aumenta tu autoestima, vamos primero a definir qué es la autoestima 🙂

Técnicamente, la autoestima es el conjunto de sentimientos que tenemos respecto a nosotros mismos y engloba nuestros diálogos internos, el sentimiento de merecimiento y trato que nos damos. Aunque es posible que nuestra autoestima se vea afectada por elementos externos (y con elementos me refiero a personas) realmente se trata de la relación que tenemos con nosotros mismos. Y somos nosotros mismos los que, inconscientemente, le hemos dado el poder a lo externo. De hecho…

El Mundo Mundial tiene una verdadera epidemia de falta de autoestima y falta de amor propio.

No voy a entrar en detalles (a no ser que lo pidáis) pero es una cuestión histórica que implica a las tres grandes religiones monoteístas además de otros elementos psico-socioculturales. Total, que de esos barros, estos lodos… De donde no hay, no se puede sacar… Padres sin autoestima crían a hijos sin autoestima y cuando ni sabemos lo que es la autoestima y cómo está nuestra propia autoestima, pues eso… no es que masquemos la tragedia… Es que hemos construido una civilización entera sobre una gran carencia. Sobre la carencia de nosotros mismos, nuestro valor y nuestras emociones.

Porque la autoestima es la encargada de hacernos de sentir(nos). Tanto lo bueno como lo malo. Te pongo ejemplos varios…

Cuando estoy en automático no me doy cuenta que me siento tan agotada porque estoy comiendo fatal. Cuando estoy tan agotada porque estoy comiendo mal y tengo tan poca autoestima que ni siquiera me doy cuenta de esa dinámica, tampoco sé decirme a mi misma que es mucho más importante cubrir primero mis necesidades que mis deseos. Y mis necesidades no son helado de chocolate. Mis necesidades son las necesidades reales: lo que necesitan mis células, no lo que rugen mis emociones.

Tengo poca autoestima cuando me duele el cuerpo de no moverme pero no me obligo a salir a andar. O a correr.

Porque sentirse bien no es lo mismo que sentirse cómoda. O que autocomplacerse. Tener una buena autoestima no es ponerse un vestido y sentirte fantástica.

Una sana autoestima es cuidar de una misma (o de uno mismo) con responsabilidad. La autoestima nos pone límites cuando nos mal tratamos, gestiona los enfados, las frustraciones… Visto así ¿Tú ves gente responsable de si misma en el Mundo? Poca, aunque cada vez más porque cada día comprendemos mejor que un Mundo sin autoestima es un Mundo tristemente autocompulsivo.

Porque sin una buena autoestima no puede haber una buena vida. Aumenta tu autoestima y aumentará todo lo bueno en tu existencia. Y no solo aumentará, también se multiplicará ¿Magia? Para nada…

Cuando tienes una buena autoestima no haces compras compulsivas. Además, no es que no hagas compras compulsivas, es que llevas tus finanzas completamente saneadas. Esto pasa porque cuando tienes la emoción compulsiva, la detectas y la tratas, así que ya no llegas al ciclo de la compra. O de la comida.

Una buena autoestima es sinónimo de buenas relaciones. Porque si sabes que necesitas tu espacio es mucho más sencillo que respetes el espacio de los demás (estoy resumiendo).

Y así puedo seguir hasta la eternidad porque la autoestima es el conjunto de todo lo que hacemos o no nos hacemos a nosotros mismos. Si tenemos una autoestima alta, nos hacemos bien. Si tenemos una autoestima baja, no nos hacemos bien. Incluso, nos podemos hacer bastante mal. Es una simple cuestión de causa y efecto. O no tan simple..

Porque no sabemos de base qué hacer con nosotros mismos… por eso vamos ya a empezar viendo qué aumenta tu autoestima, desde la raíz de la raíz de la raíz.

Y para eso te recomiendo el libro EL MAPA DE LA AUTOESTIMA. No te voy a engañar. El libro está escrito en un tono muy curioso pero… si sabes haces todas las tareas que propone (y son unas cuantas) notarás un cambio. Ciertamente, más que un libro es casi un manual de trabajo. Eso sí, tienes que prestar atención a las tareas porque se te pueden pasar por alto. Si ves que te cuesta comprender el texto y distinguir las tareas, podemos profundizar de forma individual en tu situación en modo tutoría dado que forma parte del conjunto del AMOR PROPIO. El cielo es el límite…

Además del libro, o a parte del libro, te dejo varias meditaciones que tienen que ver con esta cuestión. Para que las uses como apoyo y soporte o como alternativa a lo anterior, según te parezca porque… nunca es poco cuando hablamos de autoestima 🙂

 

 

 

 

 

Namasté 

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Virginia

Virginia

Incendiaria, creativa, alternativa y combativa son las cuatro palabras que mejor me definen. El resto es relativo, subjetivo y negociable. Puro zen versión Rock and Roll, o me paso o no llego o me paro por el medio.
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