Recuperar el poder personal es uno de los mayores actos de amor propio que podemos dedicarnos. A nivel global, recuperar el poder personal es un acto de rebeldía total porque es salir de la dinámica general ¿Te apetece rebelarte un poco y hacerte un regalo mágico? Vayamos a recuperar el poder personal.

 

RECUPERAR EL PODER PERSONAL

Si consideramos el poder personal como la capacidad de auto-dirigirnos y auto-gobernarnos, recuperar el poder personal es el acto de volver a tener el control sobre nosotros mismos en vez de dejar que sean las circunstancias las que nos dominan. Así suena genial ¿Verdad? Ahora vamos a ver cómo lo hacemos.

Básicamente, para recuperar el poder personal necesitas tener claras dos cosas: saber qué sientes y saber qué quieres sentir. Si no sabes qué sientes, si no sabes qué te está haciendo sentir mal, no puedes cambiarlo, igual que si no sabes dónde quieres llegar. Y no te apures, que abajo lo vemos con ejemplos prácticos. Pero quédate con eso: para recuperar el poder personal necesitas saber qué sientes y qué quieres sentir.

Una vez sabemos qué sentimos y qué queremos sentir, estamos list@s para dar los pasos que nos permiten recuperar el poder personal ¿Qué pasos?

 

PASO 1 PARA RECUPERAR EL PODER PERSONAL

El primer paso para recuperar el poder personal cambiar la vibración. Antes de seguir avanzando vamos a aclarar que la vibración es la energía que emitimos y que cambiar la vibración es, básicamente, cambiar lo que emitimos ¿Cómo cambiamos lo que emitimos de forma fácil? Cambiando lo que estamos haciendo.

Si estamos sentad@s, nos levantamos. Nos levantamos a darnos un baño, un paseo o a bailar pero… cambiamos nuestra dinámica. Si estamos en movimiento, nos sentamos a respirar, a meditar, a relajarnos.

Es muy importante cambiar la vibración porque no podemos recuperar el poder si seguimos haciendo lo mismo.

Personalmente me gusta mucho usar la música para cambiar mi vibración. No es broma. Los Transvision Vamp son mi espíritu animal y hacen que mi vibración se suba por las paredes.

PASO 2 PARA RECUPERAR EL PODER PERSONAL

El segundo paso para recuperar el poder personal es cambiar nuestra narrativa. La narrativa es, en definitiva, nuestra charla mental.

En este punto tenemos dos posibilidades. O apuntamos todo lo que nos decimos y lo llevamos a lo neutro o lo llevamos a lo contrario. Ejemplo:

Narrativa mental vieja: Soy un puto desastre. Tengo todo el armario manga por hombro y no encuentro nada de nada.

Narrativa mental neutra: Voy a intentar organizar mi armario de forma sencilla.

Narrativa mental positiva: Puedo organizar mi armario aunque ahora no sepa.

 

PASO 3 PARA RECUPERAR EL PODER PERSONAL

El último paso para recuperar el poder personal es cambiar la emoción. Cambiar la emoción puede ser muy fácil. Es tan sencillo como oler un perfume concreto, oler pan recién hecho o buscar un estímulo sensorial aunque cambiar la emoción es lo más sencillo porque si cambias la vibración y la narrativa, casi que te cambia de forma automáticamente tu emoción pero si necesitas ayuda, busca algo físico que te aporte bienestar (un baño, por ejemplo).

 

LOS EJEMPLOS

 

Ejemplo 1, quieres recuperar tu poder personal para perder peso.

¿Qué siento? Siento que quiero empezar una dieta pero estoy harta de hacer dietas porque siempre me acabo cansando, aburriendo y recayendo.

¿Cómo me quiero sentir? Me quiero sentir más ligero o ligera, no quiero hacer dieta, quiero perder peso.

Cambio de vibración: Me levanto y me voy a andar. Me muevo.

Cambio de narrativa: Dejo de decirme que estoy hasta las narices de hacer dieta y me animo a perder peso. Me recuerdo que hay alternativas y que puedo pedir ayuda. Como te he dicho antes, puedes apuntar aquello malo que te dices y cambiarlo a positivo.

Cambio de emoción: La emoción tendría que haber variado ya, si no lo ha hecho (la emoción es la respuesta biológica a un estímulo), puedes hacer distintas respiraciones para soltar tensiones.

Ejemplo 2, quieres recuperar tu poder personal para estudiar en vez de estar viendo series en streaming.

¿Qué siento? Siento que soy un puto desastre porque estoy perdiendo el tiempo y me genera culpa.

¿Cómo me quiero sentir? Quiero sentir confianza cuando me presente al examen.

Cambio de vibración: Me levanto y apago el streaming porque nadie lo hará por mi. Nadie.

Cambio de narrativa: Dejo de decirme que estoy un puto desastre y me digo que me encanta llegar al examen con la seguridad de saberlo todo, que es súper relajante tener la seguridad y la confianza de saber que puedes resolverlo. Etc.

Cambio de emoción: Ordeno el lugar de estudio o busco uno más estimulante, como un parque o la biblioteca.

Ejemplo 3, y este es el ejemplo del tema familiar que os contaba cuando os hable sobre mi poder personal.

¿Qué siento? Siento que vuelve a pasar lo mismo que pasó con el abuelo en 2015. Lo mismo.

¿Cómo me quiero sentir? Quiero sentirme libre y ocuparme de mis cosas.

Cambio de vibración: Me pongo música y me alejo que todos los dispositivos que me pongan en comunicación con la situación.

Cambio de narrativa: Dejo de decirme que puedo resolverlo en un momento y me recuerdo que hay 5 personas adultas, y todas mayores de yo, que pueden ocuparse del tema y que ahora tengo otros aspectos de mi vida reclamando mi atención. Si me dedico a eso, lo que realmente necesita mi atención, queda desatendido.

Cambio de emoción: Cuando me empiezan a contar que si tal que si cual, cambio de tema con sutileza.

Lo mismo sucede con otras situaciones y emociones.

Pase lo que pase, si quiero llevarme a otro sitio, necesito saber dónde estoy, hacia donde quiero ir y cómo voy a llegar (cambio de vibración, narrativa y emoción).

Si deseo pasar de la tristeza a la paz, no me voy a poner un vestido rojo, unos taconazos y me voy a ir a bailar sevillanas. Haré eso si quiero pasar de la tristeza a la felicidad. Si quiero sentir paz, seguramente buscaré un lugar tranquilo y silencio ¿Comprendes la dinámica?

Nosotros podemos llevarnos allá a donde queramos pero para ser capaces de autodirigirnos y autogobernarnos, necesitamos cambiar lo que hacemos para llegar a donde queremos. Y…

Aunque no es importante el orden del cambio (da igual si empiezas por la vibración, por la narrativa o por la emoción) sí es importante saber dónde quieres ir. Si no sabes dónde quieres ir, busca dónde no quieres estar y pásalo al positivo. Ejemplo… Si no quiero estar como en 2015 como con lo del abuelo, busco cómo me sentía lo del abuelo (cansada, saturada y sobrepasada) y lo cambio ¿Cómo lo cambio? Yendo al contrario: sentirme libre y ocupada en mis cosas.

Realmente, como puedes ver, la dinámica no es nada difícil. Lo único complicado es dejar de repetir lo mismo que estamos haciendo para recuperar el poder personal…

Namasté

Virginia

Incendiaria, creativa, alternativa y combativa son las cuatro palabras que mejor me definen. El resto es relativo, subjetivo y negociable. Puro zen versión Rock and Roll, o me paso o no llego o me paro por el medio.
Virginia

Latest posts by Virginia (see all)

Pin It on Pinterest