Me ha pasado algo me ha hecho darme cuenta de otra cosa y que me ha llevado a reflexionar ¿Que qué? Todos, tenemos mucha costumbre de decir: No puedo… ¿Y qué sucede?

Que no podemos, no agobiamos y nos quitamos fuerza a nosotros mismos. Hoy estaba un poco desorientada porque estoy haciendo un borrado potente de creencias, memorias, registros… y me siento como si en vez de mente tuviera un globo gigante lleno de canicas. Lo que viene siendo que me siento algo torpe, algo lenta y algo confusa. Ahí estaba cuando he pensado: Joor, hoy no puedo ya con más. Acto seguido, de forma casi automática, me he dicho a mi misma: ¡Qué dices! Nooo, busca otra cosa. Yo puedo…. y de ahí el: Sí puedo, pero no hoy.

Para saber si realmente funcionaba he empezado a repetirlo con calma pensando en todos los asuntos que tenía que resolver. Traía la imagen mental y decía: Sí puedo, pero no hoy ¿Qué ha pasado? Sorprendentemente a habido cosas que han sido: Si puedo, ahora. Y me he puesto a hacerlo, y me han salido. Me siento bien, porque sí he podido hacer cosas que pensaba que no podría y estoy contenta porque para mañana casi no me he dejado nada extra, podré estar relajada, que falta me hace. De hecho, me ha subido el nivel de energía de forma considerable, he pasado de estar casi a rastras a bien, gracias.

Realmente cada vez que hablamos decretamos, así que ¿Por qué no cambiar lo que decimos y usamos el lenguaje para facilitarnos la vida? Mi mini-experimento me ha ido bien pero, principalmente, me ha ayudado a tomar verdadera consciencia del poder de las palabras. Una pasada. Sólo lo tienes que probar, ya me contarás.

Namasté 

QUIZÁS TAMBIÉN TE INTERESE

Virginia

Incendiaria, creativa, alternativa y combativa son las cuatro palabras que mejor me definen. El resto es relativo, subjetivo y negociable. Puro zen versión Rock and Roll, o me paso o no llego o me paro por el medio.
Virginia

Latest posts by Virginia (see all)

Pin It on Pinterest