Queridos y queridas Llama, después de pasarme casi cuatro años escribiendo sobre Llamas Gemelas… hoy os quiero acercar a mi vida sin Llama Gemela.

Hoy os quiero acercar a una versión más completa e integral de aquello que yo soy porque muchas veces me da la sensación que sabéis mucho de mi pero que no me conocéis realmente. Y no lo hacéis porque yo he dejado fuera la parte de mi que ahora invito a entrar. Al menos, a trocitos…

Porque hoy, en mi vida sin Llama Gemela… hablamos de Rick Allen 😉

 

MI VIDA SIN LLAMA GEMELA: RICK ALLEN

Mucho antes de saber de Llamas Gemelas, incluso, años antes de conocer en carne y hueso a mi Llama Gemela… conocí a una de las personas que más me han influido en mi vida.

De hecho, no es que me haya influido. Creo que es LA persona que ha cimentado mi filosofía de vida.

Porque yo no soy quien soy porque haber mamado literalmente espiritualidad. Yo soy quien soy por Rick Allen.

 

RICK ALLEN

Si no te mueves en el Mundo Metalero el nombre de Rick Allen no te va a sonar nada pero es un hombre digno de ser conocido porque es de lo más parecido que conozco a un super heroe real.

Aunque no lo sabes, Rick Allen perdió su brazo en un accidente de coche el 31 de diciembre de 1984. Y perdió el brazo siendo ya un megaconocido batería de un megaconocido grupo inglés de hard rock. Y cuando hablo de megaconocido me refiero a más de 20 millones de discos vendidos con su disco de Diamante incluido.

Obviamente, Rick Allen podía haber tirado la toalla de la vida en ese mismo momento… no sólo había perdido el brazo izquierdo en el accidente… también tenía el brazo y el hombro derecho terriblemente dañado… pero…

El bueno Rick, con la ayuda de uno de los baterías de Status Quo, no se rindió. Lo pensó, lo deseó y lo contempló pero perseveró. Aún con el dolor, no tiró la toalla. Solo creó una batería que podía tocar con los dos pies y con el brazo derecho.

Y aunque leído suena ya muy impactante, el momento en el Rick Allen se volvió un pilar fundamental de mi vida fue el día que volví del hospital, diagnosticada con Crohn, y vi el póster de Def Leppard.

No sólo el poster de Def Leppard. Vi el póster del mejor álbum jamás publicado por Def Leppard, Hysteria, el primer álbum publicado después del accidente de Allen.

Y lo ví ahí, sin brazo, sabiendo que había grabado uno de los más grandes discos de todos los tiempos, sin su brazo izquierdo… y pensé que no tenía ninguna excusa para compadecerme de mi misma. Nunca.

Pensé que si él había podido superar su situación, yo tenía que poder con la mía. Como fuera. Y que, al igual que él, también tenía que hacer algo positivo con ese sufrimiento y ese dolor. Realmente estoy en ello…

Porque si hay algo que me impulsa siempre a perseverar, a no rendirme, a no compadecerme y a no abandonar es Hysteria…

 

 

Esa es la fuerza que me impulsa a no rendirme nunca y a perseverar, perseverar, perseverar. Porque no es que yo sea fuerte por naturaleza. Sólo soy fan de Def Leppard…

 

ENTREVISTA A RICK ALLEN PUBLICADA POR METAL CIRCUS EL 13-06-12

El accidente sucedió en la nochevieja de 1984. Tuviste unas semanas en las cuales estuviste muy mal, ya que tu brazo derecho también sufrió daños graves y corrió peligro. ¿Cuánto tiempo real pasó hasta que comenzaste a intentar tocar de nuevo o a realizar rutinas de percusión? Y cuando digo “rutinas de percusión” hablo incluso de golpear cosas estando en tu cama de hospital.

“Estuve inconsciente durante unas dos semanas después del accidente. Cuando volví a la realidad, me di cuenta de que tenía una pieza de espuma, una especie de cojín, al pie de mi camilla de hospital. En aquel momento, mi brazo derecho estaba muy mal y estaba pegado a mi cuerpo para que se mantuviera inmovilizado. No podía empujarme a mi mismo hacia arriba en la camilla para sentarme, así que me pusieron ese cojín de espuma en la camilla para que pudiera empujarme yo solo hacia arriba e incorporarme en una postura más cómoda. Cuando me quise dar cuenta, estaba dando golpes con mis pies en ese cojín de espuma y con ellos me di cuenta de que podía tocar un montón de ritmos básicos con los pies. Mi amigo, que resultaba ser ingeniero electrónico, me vio tocando con los pies y me dijo ‘creo que podría desarrollar algo que te ayudaría a tocar, unos pedales especiales’. Y le dije ‘genial, hazlo’. Se fue, comenzó a trabajar en esos pedales y luego le dije a mi hermano que se trajera mi equipo de sonido a la habitación de hospital. Allí, comencé a escuchar toda la música que solía disfrutar cuando estaba creciendo. Rápidamente me di cuenta de que podía tocar la mayoría de ritmos básicos usando mi pie izquierdo y derecho”.

¿Te rompiste el brazo derecho en el accidente, decías? ¿O fue una contusión simplemente?

“No, estaba muy roto. Me lo rompí desde arriba. Incluso a día de hoy no tengo el rango de movilidad completo en mi brazo derecho. Ese es uno de los motivos por el que mi kit está tan concentrado en cuanto a espacio. Por ejemplo el charles, el ride y demás no está a una gran distancia. Eso me permite tocar correctamente sin tener que realizar movimientos exagerados que me sean incómodos o poco naturales para mi movilidad actual”.

Imagino que dentro del brazo derecho tienes placas, tornillos y demás.

“Si. Lo que hicieron fue poner un clavo de acero para aguantarlo todo mientras el hueso volvía a unirse y reformarse. Eso es lo que hace que no tenga el rango de movimiento completo, pero lo que ha hecho que pueda tocar aún, y eso es lo más importante a día de hoy”.

Precisamente imaginaba que tu rango de movilidad no era completo al fijarme en la situación espacial de las piezas de tu kit. ¿De que modo cuidas la tensión adicional a la que sometes tu espalda y tu brazo derecho? ¿Llevas un fisioterapeuta en el equipo de gira?

“Lo más importante para mi, te lo creas o no, es mi dieta. Soy un completo vegetariano. Bebo zumo diariamente, como espinacas, lechuga, zanahoria… todo ese cuidado en mi dieta hace que mi cuerpo funcione mucho mejor. Por otra parte, los masajes son muy importantes. Intento recibir un masaje cada día. Suelo dedicar una hora a darme un masaje diario y eso hace que la sangre fluya hacia las partes de mi cuerpo que resultaron dañadas”.

¿Levantas pesas con el brazo derecho o no te gusta cargarlo mucho?

“No demasiado, porque mi hombro derecho quedó bastante dañado, pero hace un tiempo comencé a hacer entrenamiento de contracción de bíceps, lo que me ayuda a ganar más fuerza. Siempre y cuando pueda hacer ejercicio sentado, puedo relajarme. Y si estoy relajado, daño menos mi cuerpo.”

La posición de la espalda, en tu caso, es especialmente importante, especialmente en giras largas y exigentes, donde tus extremidades y espalda quedan más maltrechas. Me imagino que, además, sigues intentando compensar ciertos movimientos y eso te lleva a coger malas posturas ¿no? ¿Recibes clases posturales de algún tipo para conservar tu espalda en condiciones óptimas?

“Si, aunque no es demasiado práctico cuando estoy de gira por el mundo. En ese caso, mi dieta y mis ejercicios y masajes habituales suelen ser suficientes. Intento ver a mi quiromasajista tanto como puedo, pero no siempre es posible, porque reside en California. Cuando estoy en casa, le veo una o dos veces por semana y lo que hace conmigo me va muy bien”.

¿Qué edad tienes actualmente?

“47 años. Cumpliré 48 en noviembre”.

Cuando hablo con bateristas maduros de hard rock y heavy metal suele aparecer el tema de cuál es la vida óptima que puede tener un baterista en un grupo del estilo, ya que la exigencia física es mucho más amplia que la que recae sobre un baterista de jazz o blues. ¿Te puedes imaginar siguiendo como baterista en un grupo de rock como DEF LEPPARD pasada cierta barrera de edad, como los 55 o 60 años? Plantéatelo teniendo en cuenta tu estado actual, tus limitaciones y la expectativa de trabajo de la banda en los próximos años. ¿Ves el retiro en el horizonte o no lo planteas?

“La verdad es que no he pensado en ello. Mi estilo tocando es potente, no toco más de la cuenta y puedo mantenerme en mi nivel sin grandes problemas. Siempre y cuando pueda hacer esto relajadamente, podré seguir. Para mi tocar es casi como entrar en un estado de meditación, por lo que no hago más de lo que debo. Muchos bateristas de heavy metal tocan demasiado fuerte, queriendo impresionar a la gente, pero si sigues haciendo las cosas así a partir de cierta edad, puedes sostener ciertos daños musculares y óseos que no son nada recomendables”.

Quizá esto te puede resultar irrespetuoso, pero de algún modo, tu accidente y la perdida de tu brazo fue lo que terminó de hacer de DEF LEPPARD una banda legendaria. Y no lo digo por la publicidad que generó tu nueva realidad de cara a la banda. Sino porque, al no poder tocar cosas excesivamente complejas con un solo brazo, le diste a la banda un simplismo musical que los encumbró del todo, porque cuanto más simple es el planteamiento, más suele conectar con la gente. Casualmente, “Hysteria”, el primer disco que grabasteis después de tu percance, vendió millones y millones de copias e hizo reventar la fama de la banda especialmente en Estados Unidos.

“En cierta manera, estoy de acuerdo contigo. Mira, estoy en una posición privilegiada. Uso los sonidos que quiero usar y la manera en que golpeo la batería no está directamente relacionada con la manera en que esta suena y con los patrones que creo. Quizá si tocara una batería totalmente acústica me comportaría de otro modo. Cuando toco baterías acústicas en los actos de mi fundación, lo hago en el contexto de un Drum Circle, por ejemplo. Y nunca tocó ni remotamente tan duro como cuando toco con DEF LEPPARD”.

¿Es importante la velocidad cuando tocas? ¿Es algo que te preocupa o que intentas mejorar?

“En la mayoría de canciones que tocamos en directo nada pasa de 150bpm, lo cual es rápido, pero la mayoría de canciones populares de la banda son medios tiempos. Las cosas se van desarrollando. A medida que sigo tocando voy viendo que hay cosas que puedo hacer y que nadie más puede. Tampoco significa eso que deba forzarme a niveles en los cuales me voy a hacer daño o me voy a frustrar físicamente. Estoy contento en el rango de velocidad en el que me muevo”.

Volvamos a 1985, cuando no sabías qué iba a pasar con tu carrera como baterista y con tu posición en DEF LEPPARD. ¿Te apoyó siempre la banda? ¿Te dejaron claro que querían que siguieras siendo el batería de DEF LEPPARD o hubo alguna duda por su parte?

“Fue interesante, porque me dejaron esa decisión a mi. Nadie lo dijo abiertamente, pero se que si no hubiera podido hacerlo, tendrían que haber encontrado a alguien nuevo. Durante un breve lapso de tiempo de tiempo trabajaron con otro baterista, un tipo llamado Jeff Rich, que había trabajado con STATUS QUO. El y yo tocamos juntos, practicando, porque el concepto de tocar baterías electrónicas era algo muy novedoso y siempre hacia falta un apoyo adicional. Justo antes de hacer el show de Donington en 1986 hicimos unos shows de calentamiento en Irlanda. El primer show fue bien, los dos tocamos juntos sobre el escenario. Luego tuvimos un día de descanso y el tuvo que volver a Inglaterra. Para el segundo show, el avión que Jeff debía coger resultó cancelado. Tuvimos que montar ambos kits sobre el escenario, pero no fue hasta la mitad del show que Jeff pudo llegar y subirse al escenario. Los otros miembros de la banda me dijeron, al acabar el concierto, que apenas habían notado cuando había vuelto Jeff y se había puesto a tocar. La siguiente noche tocamos en un lugar tan pequeño que no cabían los dos kits de batería así que me preguntaron si quería intentar tocar yo solo. Dije que me encantaría. Lo hice y tras el show, Jeff vino y me dijo ‘imagino que me he quedado sin trabajo, no?” (risas). Me dijo ‘puedes hacer esto solo, yo puedo volver a casa, me ha encantado compartir esto contigo y te deseo toda la suerte del mundo’. El tío más elegante que he conocido.”

Cuando volviste a trabajar con la banda ¿te trataban de un modo distinto? ¿Eran sobreprotectores ante tu nueva situación? Todos los miembros de DEF LEPPARD sois amigos de la adolescencia, un grupo muy unido.

“No pienso que me trataran de manera distinta necesariamente, pero fue una situación difícil para todos nosotros. Teníamos ciertas conversaciones que eran sencillamente incómodas. Pero los hechos son los que perduran en el tiempo y tu lo has referido muy bien antes. La hermandad que teníamos fue lo que nos motivó a salir adelante y olvidarnos del accidente y de las dificultades, tratándolo todo como un grupo de amigos, que es como debe ser. Eso fue lo que nos hizo continuar con todo”.

A día de hoy, llevas más años tocando la batería con un brazo que con dos. ¿Te resulta un poco marciano ver los antiguos videoclips de la banda donde te ves a ti mismo tocando antes del accidente?

“Cuando me veo tocando con dos brazos es como ver algo de una vida anterior. Es como si fuera otra persona la que toca. Incluso teniendo en cuenta que lo que me pasó fue algo horrible, se ha convertido en algo muy positivo con el paso de los años, especialmente gracias a lo que he podido hacer fuera de DEF LEPPARD, como es compartir la historia de mi vida e inspirar a otras personas a sobreponerse a las adversidades. Hablar con soldados e inspirarles a sobreponerse a los problemas. Lo hago a través de una organización llamada Wounded Warriors y ellos ayudan a muchos hombres y mujeres que vuelven heridos de la guerra y se encuentran ante nuevas situaciones que deben asumir. Les explico mi historia y eso les ayuda a salir hacia delante en sus propias vidas”.

Después del accidente te volviste una persona muy espiritual. ¿De qué modo te ayudó eso en tu progreso físico y en tu progreso musical?

“Te vuelves más conocedor de ti mismo y de cómo afectas al mundo que te rodea. Uno de los motivos por los que me hice vegetariano fue porque no quiero dejar más devastación tras de mi en el mundo animal. Ya dejamos suficiente devastación detrás de nosotros como seres humanos! Quiero que la manera en que yo afecte el mundo que me rodea sea lo más positiva posible.”

A través de tu propia fundación, la Raven Drum Foundation, también intentas despertar conciencias hacia situaciones como la que a ti te afectó en su momento y que a día de hoy afecta a otras personas. ¿Es más importante ese lado social y participativo que tu propia labor con DEF LEPPARD hoy en día?

“Mi vida se ha vuelto mucho más grande que solo DEF LEPPARD. Tengo una hija de catorce años, tengo una recién nacida de ocho meses, tengo una gran esposa, una muy buena familia que me apoya en todo y una fundación muy exitosa. Hacemos mucho trabajo, esencialmente en Estados Unidos, pero me gustaría llegar a otras partes del mundo. Siento que mi vida está muy completa. Me encantan DEF LEPPARD porque es toda una bendición tocar conciertos a ese nivel. No mucha gente puede hacer lo que yo hago, sea cual sea su estado físico”.

“Una de las cosas que celebro es ser único. No me gusta compararme con como solía ser en el pasado o con como son otros bateristas. Es un terreno de arenas movedizas en el que no me gusta estar, mentalmente. Cuando te comparas con tu yo anterior o con otros, puedes llegar a un punto de frustración. Si celebras tus características únicas estás en un buen camino hacia la recuperación.”

“Es muy complicado aceptar que ya no eres la misma persona, pero te has de mover a ti mismo a un nuevo lugar, un lugar donde la aceptación sea lo que mande. La aceptación implica aceptar todos los privilegios que sigues teniendo: yo sigo pudiendo tocar, aunque no de la misma manera. Pero la manera en que toco es única. La mayoría de bateristas del planeta no pueden hacer lo que yo hago en mi estado físico presente. Es una bendición”.

¿Alguna vez has pensado que el accidente fue para mejor?

“Es una respuesta muy compleja. En muchos sentidos te diré que si. Me siento más completo. Pasar por algo tan traumático, tan inasumible, me hizo entenderme mucho mejor a mi mismo. Pero es una paradoja. No siempre consigues el beneficio si no pasas por la experiencia en si misma. Siento que el accidente me hizo mejor persona. Mi actitud hacia mí y hacia los demás es distinta hoy en día y creo que soy una persona más fácil con la que estar y convivir. Tengo más cosas que compartir con los demás y podríamos decir que lo que me pasó fue una suerte”

Namasté 

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Virginia

Incendiaria, creativa, alternativa y combativa son las cuatro palabras que mejor me definen. El resto es relativo, subjetivo y negociable. Puro zen versión Rock and Roll, o me paso o no llego o me paro por el medio.
Virginia

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